Cómo combatir la fatiga y reforzar el sistema inmunológico

30 04 2010

Además de la función respiratoria: el Pulmón también participa en la inmunidad y la protección  del cuerpo contra la enfermedad. El punto de pulmón en auriculoterapia es un gran desintoxicador corporal ayudando a eliminar el cansancio reforzando el sistema inmune.

Existen multitud de alimentos que nos pueden ayudar a combatir la fatiga y reforzar nuestro sistema inmunológico.

Veamos algunos ejemplos.

Cereales: fortalecen la sangre, los líquidos orgánicos y el sistema nervioso, además ayuda a eliminar la humedad y la flema.

Germen de trigo, avena, mijo, cebada, arroz, centeno, trigo sarraceno es el cereal más energético de todos, no hay que comer demasiado, ayuda a prevenir la osteoporosis.

Quínoa contiene más proteínas que otros cereales aprox. Un 14-15% frente a un 7,5 del arroz, se digiere fácilmente.

Semillas oleaginosas: son muy nutritivas y ricas en proteínas, minerales, calcio, magnesio, potasio, fósforo, vitaminas (sobre todo B y E y ácidos grasos esenciales).

Almendras, nueces, pipas de calabaza, castañas, coco, sésamo.

Evitar las nueces en caso de nerviosismo y mucho calor, laringitis y fiebre.

Hortalizas: nutren la sangre y los líquidos orgánicos, combina muy bien con el resto de alimentos excepto con las frutas.

Brécol y coliflor; se recomienda para la artritis reuma, para las personas que retienen líquidos (trastornos premenstruales, menopausia, envejecimiento femenino.

Borraja; trastornos digestivos, respiratorios, deficiencias del hígado, purificador de la sangre, trastornos de piel como acné y herpes. La borraja es un tipo de píldora anti-fatiga” natural.

Zanahoria; refuerza las defensas, cicatrizante, favorece la eliminación de toxinas, tonifica todos los órganos.

Berza; alcalinizante refuerza los huesos.

Vitamina C: es la vitamina más importante para la formación de los glóbulos blancos y del sistema inmune, es una importante sustancia anti- oxidante, antitoxinas y anti-cancerigena. Se necesita para el desarrollo y reparación de los tejidos, para la actividad suprarrenal y para la salud de las encías. Protege el cuerpo contra las sustancias contaminantes, las infecciones, hipertensión, colesterol y la arteriosclerosis, los hematomas, las hemorragias y la flebitis.

Favorece la cicatrización de las heridas y estimula la producción de interferón y de las hormonas antiestrés. Un gramo (1.000mg) de vitamina C a cada hora, tomando al comienzo del malestar, puede detener un resfriado o una infección de la vejiga. Es necesario tomar mucho agua con estas tomas y/o aumentar la dosis de calcio y magnesio o vitamina B6, para prevenir la formación de cálculos renales, cuando desaparecen los síntomas, disminuir el consumo gradualmente.

La vitamina C también reduce el flujo o la hemorragia menstrual  (o lo contrario).

Tomarlo para infecciones bacterianas y víricas, resfriados, amigdalitis, infecciones del oído, problemas de las encías y gripe.

Tomarlo en casos de hepatitis, diabetes, cataratas e infecciones de ojos, alergias y sinusitis, úlceras, cálculos biliares y curación de quemaduras. Para las personas que viven cerca de la carretera, o centro de la ciudad, necesitan más vitamina C, así como l@s fumadoras.

Las mujeres embarazadas, en periodo de lactancia o que toman la píldora, esteroides o antibióticos, necesitaran de esta vitamina.

Si se toma aspirinas es preciso alternarlas con la vitamina C, ya que la aspirina elimina la vitamina C de la sangre.

Las embarazadas deberán limitar su consumo a un máximo de 5.000mg diarios.

Al comienzo de la enfermedad, en enfermedades graves o para desintoxicar, toma vitamina C hasta la dosis que toleren los intestinos, durante el tiempo necesario para resolver la enfermedad, después ve disminuyendo gradualmente la cantidad, para determinar la tolerancia de los intestinos, tome uno o más gramos de vitamina C, por hora con mucho agua, hasta que se produzca diarrea. En ese momento, reducir la dosis en un 10 por ciento. El objetivo es tomar toda la cantidad posible de vitamina C sin producir diarrea, y esa cantidad varia según la persona y el estado de su sistema inmune.

La cantidad de vitamina que se puede tomar puede variar de día en día, pero sorprendente mente, habrá tolerancias a altas dosis cuando se necesitan.

Cuando se toma grandes cantidades en caso de enfermedades graves, pruebe a tomar Ester C (La Vitamina C en forma de ester es un combinado de ácido ascórbico con calcio). así el organismo la asimila más. Tome una tableta de calcio magnesio o 50mg de vitamina B6, tres veces al día cuando estés tomando megadosis de vitamina C, para prevenir la formación de cálculos renales.

La vitamina C es hidrosoluble y carece de toxicidad, pero un exceso puede producir diarrea o nauseas, que se detienen tan pronto sé disminuye la dosis.

Esta vitamina puede ser  causa de resultados erróneos en algunos análisis de laboratorio, de manera que el médico ha de saber si se la ha tomado.

También puede reducir el efecto de los medicamentos sulfas y de la diabasina (para la diabetes). Las personas que están en tratamiento de radiación o quimioterapia para el cáncer deberían evitar la vitamina C.

Alimentos que contienen vitamina C: limones, pomelo, grosellas negras, guayaba, kiwi, papaya, tomate, fresas, verduras como ajíes, brécol, patatas, col, espinaca, pimentón dulce, escaramujo.

Teresa Beitia Licenciada en Medicina Tradicional China, dieta, acupuntura, auriculoterapia…

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